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GRAN HERMANO por Xavier

Hoy día los reality shows son el boom en todos los países del mundo y, como era de esperar, Argentina no es la excepción. Gran Hermano es un fenómeno que en Argentina se lleva el premio. Según las encuestas es en el país donde el reality show tiene más seguidores. Esto no es una sorpresa ya que sin haber visto nunca el programa cualquier persona a la que uno le pregunte podrá darnos una idea, aunque sea simple, de lo que se trata e incluso el nombre de alguno de los participantes. Esto es probablemente debido a que Gran Hermano no es emitido sólo en dos horarios, sino que también muchísimos otros programas viven de los comentarios amarillistas sobre el programa en cuestión; e incluso algunos tienen conexión con las cámaras de la casa y para rellenar tiempo de programa muerto nos internan en la casa por unos escasos minutos. Por eso, si te perdiste el Gran Hermano anterior, no te hagas problema porque todos sus participantes salen regularmente en distintos programas de televisión haciendo resurgir peleas internas que se dieron dentro de la casa, en otros programas donde se pasan horas discutiendo cosas sin sentido. Pero he aquí la pregunta del millón ¿Por qué la gente mira Gran Hermano? ¿Qué impulsa a más de un millón de personas a mandar mensajes de texto para participar en la elección de los participantes que se quedan o se van? Sociológicamente se puede decir que es un programa en donde se accede a lo prohibido. Se trata de ese impulso de espiar al vecino, de saber que esta haciendo nuestro compañero, etc. Se nos pone en la palma de nuestro control remoto un canal donde podemos ver cada movimiento de los participantes e incluso tener el privilegio de escucharlos. Es algo así como el sueño de la Nona que siempre corre la cortina para ver al vecino pero con todos los privilegios de la tecnología actual. Algunos lo han catalogado como la máxima expresión del morbo humano, en donde se demuestra nuestros mas profundos deseos; otros dicen que simplemente s el deseo de ser el participante que estamos viendo lo que nos impulsa a estar pendiente de lo que sucede, ya que los integrantes son personas normales, las cuales son cuidadosamente seleccionadas entre millones de participantes que se presentan a los casting. Dichos participantes deben tener algo en particular, son como los personajes de la micro historia, personajes normales que sin embargo tienen cualidades particulares, y es el fin del programa que esa particularidad salga a luz e incluso se confronte con la de otros participantes.

El fenómeno Gran Hermano es un fenómeno fuertemente estudiado por psicólogos y sociólogos, así como antropólogos entre otras ciencias, las cuales cada día se sorprenden más sobre los resultados de sus estudios, los cuales develan un fuerte apoyo popular y social, que no diferencia entre clases ni estatus socio-culturales. Queramos o no es una realidad que nos invade a todos, tal vez la única escapatoria sea simplemente seleccionar con más cuidado los canales y programas que miramos o, simplemente, desconectar el televisor.

por Xavier, estudiante de Historia

LAS BEBIDAS LIGHT por Giovanni Michenza

LAS BEBIDAS LICHT, "CERO" O LAS AGUAS SABORIZADAS

La sociedad de consumo no nos da tregua, y se la pasa todo el tiempo inventando cosas para que compremos. En otros tiempo cuando alguien deseaba tomar una bebida que no incorpore calorías a su dieta, simplemente se limitaba a abrir la canilla llenar un vaso y beber agua en forma gratuita. Sin embargo parece que ahora no se puede vivir si no tomamos “cocucha light”, “koya cero”, “existir”, “dartany balanza”, u otras marcas menos conocidas en el mercado. Para adelgazar hay que tomar todos esos productos llenos de edulcorantes que de natural no tienen nada y cuyos benéficios para la salud son altamente dudosos.

De acuerdo con mi punto de vista, las bebidas light sólo sirven para controlar la culpa de quienes las consumen. No lo digo sólo yo, mi amigo, el que tiene el restaurante, me contó algo increíble. Según su estadística la mayoría de las personas que consumen bebidas light lo hacen maridándolas con suculentos platos de alto contenido calórico, y postres pantagruélicos. Tal es así que mi amigo en un acto de indiscreción extremo se ha animado a preguntar: ¿Por qué usted toma una bebida bajas calorías, si el resto de lo que ha consumido suma 5000 calorías, y bebiendo una gaseosa común y corriente o una cerveza no va sumar mucho más? La respuesta habitual es increíble: Estoy acostumbrado al sabor, la KK light me parece riquísima. ¡Pobres gentes sufren atrofia del paladar! Las bebidas ligth tienen sabor metálico, artificial, no son naturales y no viviremos 100 años por consumir semejante brebaje! Es más mi amigo el gastronómico también me contó que algunos niños piden a los gritos KK ligth o cero, por que la clásica no les gusta. Ya demasiados problemas odontológicos y descalcificación tenían con el ácido fosfórico (por eso aflojan tornillos) de las gaseosas comunes, para tener que incorporales a la dieta productos artificiales llenos de edulcorantes cuya inocuidad no esta comprobada, es más están bajo seria sospecha.

Según un estudio, publicado por la revista digital International Journal of Obesity, las bebidas light producen un desequilibrio que detecta el cerebro. Al consumir un producto dulce sin calorías, el sistema nervioso dispara la necesidad de ingerirlas, y suele exteriorizarlo con demostraciones de ansiedad, generalmente satisfechas con comida.

Un renglón aparte merecen las aguas saborizadas que entraron en el mercado recientemente para vendernos salud. ¿Cómo, la bebida más sana no era el agua? ¿Ahora hay una súper agua? Perdónenme, pero para mi que nos quieren engrupir.

Recuerdo mi infancia, y la hora de la comida. Siempre en la mesa había una gran jarra de agua que viajaba de las maravillosas napas geselinas hasta la canilla. El agua de nuestro pueblo, y la de muchos otros, es riquísima, sana y gratuita. Sin embargo ahora el agua tiene que venir con algún sabor agregado, y hay que pagar por ella. Es como que se va perdiendo el sano habito de comer con “agua” a secas. Ahora parece que todo el mundo come con alguna gaseosa (ligth o azucarada) o con algún jugo que se prepara con un polvito o concentrado.

Conozco gente que directamente no toma agua. No obstante el agua es lo único que apaga la sed. Aquella sed voraz que llegaba luego de la mancha o la escondida, y que nos encolumnaba a todos los pibes del barrio detrás de la vieja bomba que rechinaba cuando accionábamos su manija. Quien haya tomado el agua del deshielo de una montaña, de un arroyo cristalino, extrayéndola haciendo un cuenco con las manos; sabe que es mentira que el agua es insípida.

No soy especialista en salud humana, pero imagino al agua como el elemento que constantemente se encarga de limpiar nuestro organismo ¿Usted probó alguna vez enjuagar, luego de lavar los platos, o su automóvil, con alguna bebida gaseosa? Seguramente no, porque lo considera poco sensato. Sea sensato con su cuerpo tome bastante agua de la canilla.

Giovanni Michenza, agosto del 2007, Licenciado Matienzo (Prov. Bs As.)

DOS Y DOS SON CUATRO

“Yo me acuerdo que N era igual a 40 y la hipotenusa...” dice un chico con sweater escote en V. “No, ahí es donde te equivocaste, porque no podes partir de ese resultado” dice otro con los pelos revueltos. Todos están contrastando resultados, acaban de salir de la prueba. Melina Fraga de Caseros desde quinto grado que participa. Ella está en el segundo nivel y segura de haberlo resuelto bien “en realidad uno siempre que sale piensa que el problema es como lo hizo.” Melina tiene bincha tejida, los ojos maquillados, brillito en los labios. Habla con seguridad “Eran tres problemas y los hice a todos, teníamos tres horas para resolverlos.”

Las Olimpíadas Matemáticas se realizan en el país desde hace cuarenta años. Hubo un período del ’76 al ’85 en que no se hizo. Estas fueron las Olimpíadas de la Provincia de Buenos Aires. Aquí llegaron los chicos que en sus exámenes sumaron cinco puntos por lo que una de sus pruebas fue perfecta. “Esta vez desdoblamos la Olimpíada y estos son chicos del conurbano de la Provincia de Buenos Aires” nos dijo Marita Dalmazo quien es secretaria de las Olimpíadas en Capital. Participaron trescientos alumnos de 13 a 17 años en tres niveles. La prueba consistió en un examen escrito, luego un oral en donde tuvieron que defenderlo y finalmente se realiza la premiación: un campeón y dos subcampeones por nivel.

Esto es sólo para la provincia, sin embargo estos chicos están habilitados a participar en la etapa regional. Si aprueban ese certamen regional pasarían al nivel nacional. “Los alumnos que pasen la etapa nacional pueden presentarse a pruebas de selecciones para representar al país. Los equipos que representan están integrados de entre cuatro a seis alumnos nada más. Y ahí sí participan en las Olimpíadas del Cono Sur, Iberoamericana, la Rioplatense, Internacional”

La Olimpíada consta de cinco etapas o rondas. Empiezan en mayo y terminan en noviembre. Todos los años.

¿Los chicos que realizan estas Olimpíadas tienen un nivel de matemáticas mayor al que se les enseña en la escuela?

No es mucho mayor, pero sí son chicos que tienen otras inquietudes y se preparan diferente. La idea nace de crear un espacio para aquellos alumnos que tienen una aptitud en matemática y que no tienen dónde expresarse. Escuelita de fútbol existe, pero escuelita de matemática no. Es un espacio para que esos chicos se puedan desarrollar.”

Para los que renegaron de las matemáticas como una de las materias más complicadas, esto es la olimpíada del descreimiento; pero para quienes disfrutábamos haciendo problemas a ver quien los resolvía primero, nos parece estupendo. Un espacio para que chicos piensen a través de los números.

“A mí me gusta y quiero ser profesora de matemáticas. Conocés un montón de gente, compartís la habitación. Con la gente que hizo el mismo problema que vos hablás cuando salís. Yo lo disfruto” nos dijo Melina.

Salimos haciéndonos espacio entre los jóvenes. Aún se escuchan discusiones, risas, algunos se empujan, otros se miran las zapatillas, todos están alegres. Pensar con gusto, que bueno.